Ayuno por Sanidad de Nuestra Economía: Dia 3
Ayuno por sanidad de nuestra economía
Dios es un Dios de provisión abundante. Un principio básico de Nuestra relación con El Rey Y Señor de todas las cosas es el pedirle lo que necesitamos. Sabemos que cuando pedimos y clamamos Él acude a nuestro llamado y es propicio a nuestra necesidad. Su bondad no tiene límites.
Los patriarcas de Israel entendieron perfectamente este principio y lo practicaban cuando estaban en su presencia. Dios es la fuente de nuestra bendición. Él desea darnos más de lo que pedimos por su gran amor y misericordia. Lo que pedimos es solamente el comienzo de lo que Dios desea hacer en nuestra vida. Las bendiciones de nuestro Dios son para nosotros en el aquí y en el ahora.
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” S. Mateo 7:7-11
Oración
¡Gracias Amado Dios y Rey por tus bendiciones por tu grande e infinito amor, hoy levanto mis manos y recibo tu provisión abundante para mi vida! Amén